Mi novio y yo decidimos irnos un día de campo “especial”, improvisado, que saliese lo que saliese. No nos olvidábamos de nada, ni siquiera de los juguetitos que nos regalamos aquel día cuando fuimos de “sex-shops”. Era por la mañana, así que teníamos todo el día para relajar cuerpo y mente...
Llegamos temprano a un merendero donde vimos que podíamos hacer una ruta marcada que duraba dos horas, así que.. ¿qué mejor que tirar para adelante? Hacía un buen día de sol y los paisajes se veían bonitos para hacer fotos. Comenzamos a andar y al principio nos encontramos mucha gente mayor, nos alegró ver que llegados a una edad vuelven a vivir una buena vida si se lo montan bien la cual se lo merecen... hasta tal punto que vimos una pareja en plena felación, “así se disfruta!” pensamos los dos. Menos mal que no nos vieron, aunque nos daba cosa que algún graciosillo les pillara, o quizás les iba el rollo “voyeur”. Haciendo bromas por el camino, vimos un bonito desfiladero en el que se podían hacer esas bonitas fotografías que imaginé desde el principio. Le dije a mi chico que se pusiese, pero como es un gracioso, comenzó a bajarse los pantalones, motivo por el cual no iba a dejar de hacer una foto, de modo que le piqué para que se quedase totalmente desnudo ya que era una foto totalmente natural. Él, ni corto ni perezoso, dejó la ropa y la maleta a un lado y allí estaba, tocándose la polla para que saliesen los dos bien erguidos en la foto. Le dije que le hacía un reportaje entero si se quedaba así, y él me lo prometió a cambio de que luego fuese yo. ¿me iba a negar? Esa tontería empezó a calentarme. “Me toca a mi la cámara”, así que era yo ahora la modelo. La primera foto fue sacándole la lengua en plan lasciva, luego enseñándole las tetas, hasta que me dijo de grabar un pequeño vídeo bajándome los pantalones y las bragas. Ese detalle a él le pone un montón, y me encanta que se caliente y me haga de todo en su mente. Cuando terminé de desnudarme por completo, me hizo 10 fotos “suaves”, así que ahora comenzaban las “duras”, donde mi dedo no dejaba de tocar mis pezones hasta que se disolvió entre mis labios vaginales. Allí estaba yo, masturbándome como una loca mientras mi chico me fotografiaba sin que presuntamente nos viese nadie, dándome el sol en todo el cuerpo y sudando, “oliendo a fiera” me dijo él. Comencé a acercarme con mirada de depravada sin parar de tocarme, hasta que me puse enfrente suya y él, con cara de no saber qué iba a hacer yo, cambió de repente a la de gustoso, viendo cómo le bajaba los pantalones que se había vuelto a poner. Saqué su polla tiesa y mi lengua le daba unos lametones que se escuchaban en todo el valle. Él no dejaba la cámara, saldría un álbum curioso para disfrutar en ratos que estuviésemos solos en nuestras respectivas casas, nunca viene mal un poco de amor propio, aunque verlas juntos tampoco era plan. Era un día improvisado, de hacer lo que se nos ocurriese, así que lo acosté en una piedra, me senté, y comencé a masturbarlo con los pies. Nunca se nos había ocurrido hacer tal cosa, y no se me daba mal. Verle la cara de evadido me provocaba, parece que le gustaba más que con las manos. “Me encanta, pero prefiero tu boca”. Es normal, está enganchado a que se la chupe, quizás debo quitarle del vicio... ¡o no! Ver su semen salir y notármela calentita en el pecho, cuello y cara era casi como desayunar para mi. Se quedó muy a gusto, una buena paja inédita, así que le exigí que me tratase bien, y que experimentara para producirme placer. Le ví con sonrisa de pícaro mientras se dirigía a la maleta, ¿qué iba a hacer? Ah! Ni me acordaba que habíamos traído los juguetitos. Me pidió que me pusiese a cuatro patas, vaya peligro, aunque me encantaba notarlo en mi espalda. De repente, noto su dedo en un sitio que nunca lo había notado antes, comenzó a acariciarme el ano hasta introducirlo. Nunca lo había hecho, pero no me quejaba para ver si me gustaba, y hasta ese momento estaba notando mucho placer. En un minuto noté cómo introducía su dedo con normalidad, hasta que lo sacó e introdujo uno de los juguetitos más pequeños, vibrador, y fue un momento mágico, me encantaba notar una vibración en el agujero “de atrás”. Interesante día de campo, el sudor de mi frente corria por mi cachete y caía en el suelo de tierra formando un pequeño charco. Una sauna natural que nunca viene mal. Abrí un poco más las piernas, y antes de preguntarle si “probábamos”, noté su duro aparato golpeándome las cachas a ritmo de una mano que me daba cachetadas hasta dejarme la nalga derecha colorada. Le prometí que otro día que estuviésemos más tranquilos íbamos a jugar a eso de “amo y esclava”. Me encantaba que me dominase, sentirme suya y que mi placer dependiese de él. Justo antes de meterme su polla por detrás, me dejó el pequeño vibrador insertado en el coño, así que tendré que tachar de mi lista la “doble penetración”. Uffff demasiado morbo y placer en un momento, me iba a correr muy pronto. Ver la puesta de sol de esa guisa era algo único, uffff casi irrepetible, no podía para de gemir. Le dije que mirara hacia delante, que se evadiera conmigo, que pudésemos tocar el sol, cosa que era casi cierta porque estábamos casi abrasados, entre el sol dándonos en nuestros cuerpos desnudos y la temperatura sexual que no dejaba de subir. Notaba sus testículos golpear contra mi culo, algo que acentuaba mis orgasmos, los cuales ni me cortaba en disimular y también notaba que me tiraba peditos, cosa que por lo que había podido leer, era normal en el sexo anal. Si alguien podía llegar a ver, que viese, era otra cosa que me daba morbo en ese momento, verme alli colorada y enculada por mi chico. Sin quererlo ni beberlo, él me cogió del pelo y notaba que le daba más fuerte, se iba a correr en mi culo. No podía parar, los gemidos pasaron a gritos de pasión a lo que no pude evitar correrme justo antes que él, porque en mi grito más fuerte, su semen comenzó a quemar mi culo por dentro. Había sido mágico, un polvo al unísono, como nunca, probando muchas cosas nuevas en un escenario inolvidable. Me puse de cuclillas y mi culo chorreaba todo el semen, cosa que mi chico no desaprovechó y me hizo un par de fotos. Lo sé porque las vi a los dos o tres días, en ese momento no era responsable de mis actos, mi mente estaba en una nube de nirvana y orgasmo.
Mientras caía esos chorritos blancos, los orgasmos seguían, me encantaba, deberíamos habernos grabado.
Una vez vestidos y dispuestos, proseguimos la marcha, llegamos al final recordando cómo había empezado todo aquello, entre la bromita de las fotos eróticas y la felación de la pareja “experta”. Miramos el reloj y nos dimos cuenta que la ruta la habíamos completado en 4 horas... así que si estaba programado en dos horas... ¿otras dos follando como locos? Lo primero que hicimos nada más llegar a la ciudad fue buscar una buena guía de senderos en la sierra, creo que esto será el principio de una lujuriosa actividad.
Sir Vicious&Lady Depraved
RelaCto dedicado a nuestra lectora L0R3N4, a la que le deseamos que todos los días de campo descubra algo nuevo, entre veladas románticas y sexo salvaje ;)
Escuchando: Massive Attack - Sly
nunca hemos estado tan cerca...



















Hola Lady y Sir.
Me alegro que la montaña os anime de esta manera, yo he tenido mis quehaceres en rutas GR, pero siempre han estado tan concurridas que no hemos podido ponernos en plan lascivo. Así que ya podéis mandarme por correo vuestro planing, a partir de ahora le pondremos de nombre La ruta del amor. jajajaja
A ver si pronto, bueno cuando haga mas calorcita, os puedo contar algo similar.
Esto... hacemos un intercambio de parejas????
Es bromaaaa.
Un beso.Buen finde.
Cualquier ruta donde no veas mucha gente es buena, ya sea en Cádiz, Toledo o los picos de Europa. Eso sí, deja la posibilidad a que te puedan observar, quizás te de mucho morbo :P
Besitos!
Viva el senderismo eh? A partir de ahora ya verás que sanos nos volvemos todos...Yo el domingo?Me voy todos a la montaña a...esto...respirar profundamente y llenarme de...oxígeno los pulmones. Me acompaña mi pareja y echamos...unas carreras que acabamos agotados.