Te coloco despacito, con las manos ocupadas abriendo tu agujero.Tú, mi objeto. El lubricante se mezcla con el látex del preservativo que tiene ganas de entrar. Poco a poco, la clave es disfrutar. Respiro profundo es el que oigo mientras meto un dedo, meto dos... para ir dejando lugar a tu perdición. No eres capaz de moverte, sólo yo soy capaz de ir hacia delante y detrás agarrándome a tu cintura. Por curiosidad, miro tu ano y está abierto, El cine X me enseñó darle una vuelta de tuerca para que notes mi semen entrando en ti, calentito, pero eso será otro día. Agitación que se convierte en pequeños gritos en el que eres capaz de capaz de correrte sin tocar tu clítoris. Me gusta ese detalle caliente. Este agujero es más pequeño pero no deja de ser especial, y como tal, brindo con líquido blanco este rato de seis patas. Terminar mordiento un cachete de tu culo y besándolo no es mal final. No eres capaz de andar y así te quedas un buen rato. Me gusta esa posición.

Mi aportación al sexo anal... visto desde atrás en clave de prosa :P

Besos,

Sir Vicious.